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Raoul Hausmann y su refugio en Ibiza

Raoul Hausmann nació en Viena en 1886, como hijo de un pintor académico. En 1900, toda la familia se había mudado a Berlín, donde el joven Hausmann se encontró con las influencias del cubismo, el expresionismo y el futurismo antes de convertirse en uno de los fundadores del movimiento Dadá de Berlín en 1918. Dos años antes, el movimiento dadaísta surgió en Zurich como reacción a la Primera Guerra Mundial como un cuestionamiento iconoclasta de las formas y objetivos del arte. Sin embargo, la versión berlinesa del dadaísmo adoptó una postura más política: con el seudónimo Der Dadasophe, Hausmann ejerció un destacado papel con críticas institucionales en Alemania durante los años transcurridos entre las dos guerras mundiales, hasta ser perseguido por el régimen nazi.

Al no encontrar soluciones en bellas artes y particularmente en pintura, Hausmann fue posiblemente el inventor del fotomontaje, que consiste en conjuntar, sin plan definido, recortes de fotografía, periódicos y dibujos con la intención de obtener una obra plásticamente nueva que asumiera un mensaje político, moral o poético. Surge como una especie de anarquía visual (visueller Anarchie), conviritiéndose más tarde en una forma extendida de arte moderno. Aparte de la importante aportación del fotomontaje, Raoul Hausmann es conocido por ser uno de los precursores de la poesía fonética, una forma experimentalista que evita usar la palabra como mero o único vehículo de significado. Uno de sus poemas más famosos, Fmsbw, influyó profundamente en el trabajo de su amigo e importante dadaísta Kurt Schwitters.

raoul hausmann der dadasophe in Berlin

Raoul Hausmann y Hannah Hoch en la 1ª Feria Internacional Dadá (Berlin, 1920)

El Dadaísmo surge en 1916, en plena guerra mundial, con la intención de destruir todos los códigos preestablecidos en el mundo del arte. Es considerado un movimiento antiartístico, antiliterario y antipoético, ya que cuestiona la misma existencia del arte, la literatura y la poesía con sus respectivas normas establecidas. Este movimiento se presentó desde el principio como una ideología total, siendo no únicamente un rechazo de toda tradición o esquema anterior a él, sino representando además una forma de vivir.

El movimiento nació en el Cabaret Voltaire de Zurich, cuando la ciudad suiza se había convertido en refugio para emigrantes de toda Europa que escapaban de la guerra y donde se reunieron representantes de diversas escuelas como el expresionismo alemán, el futurismo italiano y el cubismo francés. El dadaísmo reúne la particularidad de no ser un movimiento de rebeldía contra una escuela anterior, sino que cuestiona el concepto del arte en su totalidad. Por primera vez en la historia, el caos, el azar o lo imperfecto se definían como belleza, estableciéndose como elementos centrales dentro de su movimiento. Con marcadas tendencias hacia escandalizar y la destrucción como objetivo… de hecho, nada hacía más feliz a un dadaísta que escandalizar a un burgués.

Izq.:  «ABCD», Raoul Hausmann (1923) Drcha.: «Cabeza mecanica – El espiritu de nuestro tiempo», Raoul Hausmann. (1919)

Dadá es en definitiva anti-todo; anti-arte, anti-literatura, anti-dadá incluso… su propio nombre fue escogido al azar, representando «lo fortuito» como un rasgo principal del movimiento; así como la libertad máxima, la destrucción de normas y cánones, representar con tal de incomodar y descolocar por completo los usos tradicionales del arte. El dadaísmo sentó un precedente muy importante para el arte contemporáneo, ya que contradice conceptos anteriormente inamovibles como la belleza eterna, la eternidad de los principios, las leyes de la lógica y la inmovilidad del pensamiento. Los dadaístas, en cambio, promovían la espontaneidad, la libertad del individuo, lo inmediato, lo aleatorio, la contradicción, defienden el caos frente al orden y la imperfección frente a la perfección.

Refugio en Ibiza.

Raoul Hausmann desembarcó en Ibiza entre 1933 y 1936, producto de una huida de Alemania por figurar en la lista de «artistas degenerados» confeccionada por el régimen Nazi. Llegaba acompañado de su mujer, Hedwig Mankiewitz, y de Vera Broïdo, su amante, ambas judías igual que él.

Durante sus tres años de estancia, Hausmann recorrió los rincones más característicos de la isla. La simplicidad, la morfología de sus paisajes, las costumbres arcaicas de sus habitantes y su arquitectura rápidamente subyugaron al artista. Embriagado por la pureza material y cultural del lugar, se centró principalmente en toda referencia a cuanto estaba intacto o que no hubiera sufrido alteración alguna post-industrial.

Finca con torre, Ibiza (1934)

De este modo, descubrió la importancia de la cultura material en la arquitectura rural ibicenca; algo que impregnó el exhaustivo análisis que hizo de sus construcciones y la morfología de sus paisajes. Hausmann admiraba el sentido de autonomía y autosuficiencia que encarnaban estas casas de los campesinos. Admiraba del mismo modo la singular sencillez, así como la nobleza y pureza de las formas arquitectónicas de geometrías claras y proporciones controladas, creadas exclusivamente para dar respuesta a las necesidades de sus habitantes; una «arquitectura sin arquitectos» en la que observaba algo primitivo así como contemporáneo.

Hausmann comenzó a escribir ensayos antropológicos e históricos sobre la isla, y sus imágenes se publicaron en distintas revistas. Sus dibujos, recogidos en agendas y cuadernos de notas, aportan una mirada única sobre los orígenes de la razón constructiva y los materiales de aquellas fincas rurales. También hizo de estas casas uno de los principales motivos de sus fotografías, así como de los habitantes de Ibiza. El austríaco tenía una sensibilidad especial para la fotografía, con la intención de proyectar pequeñas pero intensas experiencias de las que el espectador pudiera extraer su particular apreciación.

Fotos y notas de R. Hausmann: Finca Can Mestre / Can Palerm

Su discurso lo trabajará en cientos de páginas mecanografiadas y casi medio millar de negativos fotográficos, así como un libro titulado Hyle. El legado del artista ilustrará el “virgen” paisaje ibicenco, que sostenía una aislada y arcaica cultura. Ambos constituyeron el escenario perfecto para la experimentación y el desarrollo artístico de Raoul; un ambiente armonizado, resultado de la respetuosa interacción material de campesinos que echaban mano de recursos naturales únicamente para responder a sus necesidades, donde limitaciones técnicas y la oferta natural condicionaban los resultados.

Estas obras se verán complementadas con el trabajo de investigación de Hausmann, identificando nexos que relacionaban la cultura material presente en la arquitectura de Ibiza con referentes en otras culturas mediterráneas; hecho que también cautivaría a estudiosos posteriores, como sería el caso Rolph Blakstad a partir de los años 50.

Cuando comenzó la guerra civil española Hausmann se unió al bando republicano e incluso llegó a organizar un comité internacional antifranquista en Ibiza. Pero cuando la isla cayó en manos del bando franquista se vio obligado a abandonarla y continuar su exilio en Suiza. Los años que siguen los describe como un amargo exilio, durante los cuales su obra se dispersó o fue destruida. Después de terminar la Segunda Guerra Mundial en Europa, Hausmann se asentó en Limoges, Francia. Allí reanudó su producción artística de la cual entre otros retomó la pintura, que había dejado de lado durante tantos años, y, según testigos locales, vivió una vida bastante solitaria hasta su muerte en 1971.

Izq.: Raoul Hausmann, L’homme qui a peur des bombes (The Man who is Afraid of Bombs) (Film. 1957) / Drcha.: Raoul Hausmann, Dada Raoul, (1951)

Hausmann era conocido por ser un rebelde durante toda su vida. Nunca daba nada por hecho, y luchó siempre en contra de todo tipo de certidumbres que consideraba injustificadas. Su vida fue una continua lucha por contrarrestar el autoritarismo y el fanatismo alemán del momento. Ante esta realidad siempre matuvo una postura dadaísta fiel a la contradicción. Cuestionó profundamente el estado del mundo, la sociedad y el así llamado progreso, en una época en la que se consideraba algo puramente beneficioso; una doctrina de pensamiento que más tarde contribuiría a los desastres de dos guerras mundiales. 

Al llegar a Ibiza, sin embargo, Hausmann admirará una cultura y modo de vivir arcaicos, el trabajo artesanal y una arquitectura sencilla y utilitaria. Sus estudios de las casas ibicencas, que eran el resultado de muchas influencias culturales (fenicia, egipcia, romana, árabe, etc.), tenían como fin demostrar que la idea de un único origen es una ficción, y que la llamada ‘pureza’ de un pueblo o cultura no existe. Sus retratos de los campesinos de la isla se diferencian drásticamente de los retratos ‘raciales’ tan practicados en la época. A medio camino entre el estudio y la poesía, describía a los sujetos cargados de dignidad, como “fieros y amantes de la libertad”, y le gustaba retratarlos en fotografías fuera de su contexto habitual.

Photo: Raoul Hausmann

Uno puede argumentar, que tanto la profundidad del pensamiento de Hausmann como la amplitud de sus centros de interés, como escritor, poeta o como fotógrafo siguen aún hoy en día infravalorados. Llama además la atención la sencillez de sus imágenes, ya que era reacio a grandes artificios o efectos, resultando en una fotografía modesta al tiempo que muy real y poderosa. En este artículo meramente se consigue mostrar una parte de la obra y creatividad de este artista extraordinario, animando al lector con interés a indagar más profundamente en la obra de Hausmann.

Para finalizar, un ejemplo característico del movimiento dadaísta, la poesía fonética:

«La Gran Guerra en pocas palabras» (extracto de una conferencia sobre el movimiento artístico de Dadaísmo y su contexto histórico. La banda sonora está compilada de música futurista y dadaista y poemas de los años 1910 y 1920 como Kurt Switters, F.T. Marinetti y Raoul Hausmann.)

 

Referencias:

Crespo MacLennan, G. (2017). Raoul Hausmann: fotógrafo en Ibiza. Diario: El País.

Teixeira, C. (2018). La Ibiza Inédita de Raoul Hausmann. Blog online: Leer y tejer.

Plataforma ArteEspaña. Entrada: Definición del Dadaísmo. (2005). Enciclopedia del Arte (online).

Le Musee Rochechouart (2018). Entrada: The Raoul Hausmann Resource Library. Chateau de Rochechouart.

 

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